Ahora que se acercan las navidades y con ello las comidas y cenas con familiares y amigos a todos nos vienen bien unos consejos sobre cómo servir  el vino que tomaremos en la mesa. ¿Qué copas utilizo y para qué? ¿Cuándo servirlo? ¿A qué temperatura? ¿Con qué marido el vino? ¿En qué orden lo sirvo? etc. Son algunas de las preguntas que todos nos hemos hecho alguna vez cuando hemos sido anfitriones de una velada. En este artículo trataré de responder a algunas de ellas.

¿Qué copa escojo?

En este apartado explico los tipos de copas que podemos encontrar y para qué sirve cada uno de ellos, ya que muchas veces tenemos en casa copas de diferentes tipos y no sabemos muy bien cuál utilizar ni para qué tipo de vino.

– El típico vaso de agua. Bien, pues jamás lo utilices para servir vino en él. A no ser que se trate de un vino sin ninguna cualidad.

 

– Copa Pompadour. Hay quien la utiliza para beber espumosos, pero no es interesante para ello ya que dificulta la percepción de los aromas. Escoger en este caso la de Flauta

 

 

– Copa Flauta. Tal y como hemos dicho es perfecta para los espumosos, pero también podemos aprovecharla para vinos blancos vivos, oporto, cócteles…

 

– Copa técnica o de cata. Podemos encontrarla en multitud de bares y es la preferida por los jurados en las catas de vino. Es barata y sirve para catar cualquier tipo de vino. La pega: es muy pequeña.

 

– Copa Borgoña y gran Borgoña. Su boca estrecha permite concentrar los aromas y en el caso de la gran Borgoña, dispersarlos además a la altura del cuello. La primera es apta para vinos blancos, tintos jóvenes y la segunda para vinos más caros.

 

– Copa Burdeos. Apropiada para todo tipo de vinos. Al ser el cuello poco más estrecho que el cuerpo , tiene una boca amplia, que permite esparcir el vino por toda la lengua. Excelente para vinos potentes.

 

Nosotros en la bodega utilizamos la copa Burdeos para todos nuestros vinos. En las celebraciones, en nuestra mesa también, excepto para los espumosos, para lo que utilizamos la copa Flauta. La burdeos se pude encontrar a un precio muy asequible en grandes supermercados o superficies como Ikea.

¿Cuándo descorcho la botella?

A todos nos ha pasado alguna vez el estar en casa esperando a los invitados, con el vino sobre la mesa, sin saber cuándo abrirlo. Si sería mejor abrirlo primero para que se oxigene o esperar un poco, bien, pues esto es lo que debemos hacer:

  • Los vinos blancos secos, afrutados, tintos ligeros, vinos de aguja y espumosos los abriremos justo antes de servir, ya que si los abrimos antes perderían su “gracia” y basta con airearlos un poquito una vez en la copa.
  • Los vinos tintos en su mayoría, los abriremos una hora antes. Le quitaremos el tapón y lo dejaremos al fresco.
  • Los tintos intensos y muy estructurados y potentes pueden abrirse y decantarse durante unas tres horas.

¿Trasvasar o decantar?

El oxígeno es el mayor enemigo de un vino, pero también es su aliado. Es decir, si un vino está demasiado expuesto al oxígeno se estropea, pero con una pequeña porción evoluciona y envejece.

Al trasvasar un vino (decantador), lo aireamos y conseguimos despertar los aromas. Esto lo hacemos para los vinos jóvenes, y los tiempos dependen del propio vino.

Al decantar (vaciar el contenido en un decantador), conseguimos separar los posos generados por los taninos, que precipitan (es importante saber que esto es totalmente normal, fruto de la maduración del vino en la botella, no quiere decir que el vino esté estropeado). De esta forma, este poso no pasará a la copa de los comensales. Para ello primero lo dejaremos en posición vertical durante varias horas, tras lo cual, con mucho cuidado y en un lugar con mucha luz, verteremos el contenido del vino en un decantado lentamente, hasta que veamos que los posos alcanzan el gollete, que será cuando pararemos de verter el vino. Tras ello, si queremos, dejaremos reposar el vino.

Es importante saber que el decantado lo haremos para los vinos criados en barrica, a los cuales además les vendrá muy bien que se aireen, para sacar todos sus aromas “ocultos” y “despertar” al vino. Es increíble lo que pueden cambiar estos vinos en pocos minutos una vez que se han aireado.

Este es el tipo de decantador más común

¿A qué temperatura servir el vino?

La temperatura de servicio de un vino es súper importante. No sólo influye a la hora de captar los aromas, si no también en los sabores !Y de qué manera¡

Un vino demasiado caliente tendrá acentuados algunos aromas, percibiremos mejor la untuosidad y el alcohol. El vino será empalagoso, pesado y pastoso.

Por el contrario, el vino demasiado frío tendrá sus aromas enmascarados, percibiremos mejor la acidez y los taninos y parecerá un vino austero, duro y poco aromático.

Los vinos no se sirven todos a la misma temperatura porque cada uno tiene su carácter y de cada uno buscamos sacar unas cualidades.

Vamos a ver a qué temperatura deberemos servir cada tipo de vino:

  •  20ºC y más: ningún tipo de vino. JAMÁS
  • 16-18ºC: Tintos muy intensos
  • 14-16ºC: Tintos sedosos y afrutados
  • 11-13ºC: Blancos intensos, espumosos reserva, tintos ligeros
  • 8-11ºC: Rosados y blancos afrutados, licorosos y vinos encabezados.
  • 6-8ºC: Espumosos. Blancos vivaces y secos.

De un blanco seco buscamos acidez y fresura, por lo tanto lo serviremos fresco, o frío. De un vino intenso y especiado, pretendemos suavizar sus taninos y resaltar su redondez, por lo tanto hay que servirlo casi a temperatura ambiente, siempre que no supere los 17-18ºC.

Tip: más vale servir el vino más bien frío que caliente. El vino cogerá temperatura en la copa (puede coger 4ºC en quince minutos una vez servido), mientras que ante un vino demasiado caliente no habrá nada que hacer.

¿Cómo enfriar el vino muy rápido?

Puede pasar que con todo el ajetreo previo a la cena hayamos olvidado poner el vino a temperatura adecuada, y está en un lugar demasiado cálido, o puede que hayamos olvidado meterlo en la nevera, o que lo haya traído un invitado de casa sin haberlo enfriado antes. Aquí van unos consejos para emergencias:

  • Tengo menos de una hora. Que no cunda el pánico. Coge una cubitera, llena la mitad con agua fría y el resto con cubitos de hielo. Añade sal, mete el vino, y listo. En menos de una hora nuestro vino estará en condiciones óptimas.
  • Tengo una hora. Mete el vino en una cubitera con agua fría y cubitos de hielo. Es tan eficaz como poner la botella en el congelador. Otra forma sería empapar un trapo de cocina con agua fría, envolver con él la botella y a la nevera. Con la tela mojada se enfriará antes.
  • Tengo de 2 a 3 horas: Mete el vino a la nevera y controla el tiempo hasta que obtengas la temperatura adecuada.

 

Esto es todo por hoy, pero no todo lo que tenemos que decir sobre cómo ser el mejor anfitrión a la hora de servir un vino. Todavía nos queda hablar en otro post sobre el orden de servicio de los vinos, el maridaje, alimentos con los que es mejor no mezclar el vino y alguna cosa más. Espero que os haya gustado y os haya sido de utilidad.