Con el comienzo de la primavera y la llegada del buen tiempo, ya estamos comenzando a ver algunas cepas “llorar” en La Rioja, por lo que nos ha parecido interesante contar en este artículo los diferentes estadios o fases del ciclo biológico por los que pasa la vid durante las distintas estaciones y entre campaña y campaña.  Comenzamos a explicar estas fases desde el fin de la vendimia, y acabaremos de nuevo con ella.

Las fases del ciclo biológico de la vid serían las siguientes:

ESTADOS DE LA VID

  • Hibernación: Después de la vendimia, con la llegada del invierno y la consiguiente entrada de frío, la cepa entra en un estado de hibernación. La savia deja de circular y por decirlo de alguna manera, la vid descansa.

cepa en invierno

La planta, durante el invierno y mientras está “parada”, puede resistir temperaturas muy bajas (hasta -13ºC), por lo que las heladas durante esta época no son algo que suela preocupar al viticultor. Sin embargo, heladas continuadas por debajo de esa temperatura dañarían la planta.

En esta época del año son comunes las nieves, muy buenas para la planta.  Ésta sirve como depósito de agua a la cepa, como desinfectante e insecticida.

En cuanto a las tareas que se realizan en esta etapa, está la poda. Cuando la savia no circula por la planta, es cuando se poda la misma.  Hablaremos más detenidamente de esta en otro artículo, ya que es una labor que bien merece que nos detengamos en ella.

  • Comienzo de la primavera. Es en el momento en el que nos encontramos ahora, y es cuando la viña empieza a llorar, es decir, la savia sube y se asoma por los lugares donde la cepa ha sido cortada. La viña se despierta con el calor y comienza de nuevo su actividad. Retoma la absorción de agua y de sustancias minerales, así como las reservas de la misma planta.

cepa llorando

En esta época la viña se labra, para así remover la tierra entre los renques para airear el suelo, que el agua penetre mejor y favorecer la vida de la tierra.

  • Brotación. Normalmente hacia finales de marzo, comienzos de abril, la viña comienza a brotar. La yema se hincha, se abre y de los sarmientos nacen nuevos tallos que se convertirán en hojas.

cepa brotación

El momento de la brotación depende de numerosos factores, tales como el clima, ya que, si el invierno ha sido muy largo, se retrasará; la variedad de uva, ya que las hay más tempranas y más tardías; la situación geográfica; la orientación y por último la mano del hombre, es decir, como haya efectuado la poda y en qué momento.

Esta fase es crucial para el buen desarrollo de la vid, ya que pueden darse heladas tardías, que hacen que en esta etapa el brote se congele y muera. Si antes decíamos que durante el invierno no importa que hiele, aquí puede arruinar una cosecha. Es lo que ocurrió en abril del año pasado, con la helada tardía de final de mes, que hizo que la cosecha tanto de Rioja como de otros muchos lugares se mermase considerablemente.

  • Foliación. En esta etapa que se da entre abril y mayo, es cuando aparecen los pámpanos y las hojas, que son las responsables de llevar a cabo los procesos de la planta. Transforman la savia bruta en elaborada, transpiran, respiran y hacen la fotosíntesis.

En esta etapa se lleva a cabo la espergura, que consiste en dejar en los pulgares de la poda, sólo los brotes necesarios, eliminando los que han salido en la madera vieja del tronco y la cepa. Evitando así el exceso de vegetación.

  • Floración. En el mes de junio aproximadamente, comienzan a aparecer las blancas y pequeñísimas flores de la vid. Durante este periodo hay riesgo de que la floración y posterior cuajado se vean dificultados por el exceso de lluvia y viento.

cepa floración

Las flores son fecundadas y dan lugar a los granos de las uvas. Es aquí donde el viticultor puede hacer una estimación de la cantidad de uva de la cosecha. Aún así faltan meses para ver el resultado definitivo.

cepa granos

En verano, esas diminutas uvas que se han creado van creciendo. En esta etapa si no reciben la suficiente agua pueden no crecer lo esperado, por lo que muchos viticultores recurren al riego.

Además de espergurar, hay que desnietar, es decir, los pámpanos dejados en la espergura han crecido y se van haciendo sarmientos, desnietar es eliminar los que están en la parte de debajo de la cepa al lado de las uvas, para permitir que les dé el sol y el aire, fundamentales para la maduración.

Durante esta etapa el viticultor además se encarga de despuntar la vid, es decir, cortar las puntas de los sarmientos para que no crezcan demasiado y la cepa concentre sus esfuerzos en la uva. También hay que deshojar, que consiste en retirar el exceso de follaje para que las hojas no tapen el sol, pero de tal forma que tampoco las queme.

  • El envero. La uva modifica su color a lo largo del verano. Pasa de ser verde y dura a tornarse entre rojo y azul para las tintas y amarillo pálido para las blancas.

envero

Puede ser conveniente aquí entreverar, que consiste en cortar algunos racimos de forma que la cepa no tenga tanto rendimiento y puedan concentrarse sus recursos en menos cantidad de uva, pero más calidad.

  • Maduración. Dura desde el envero hasta la vendimia, entre los meses de agosto y octubre normalmente. Es un periodo muy importante, ya que es aquí donde se definen las características de la futura añada. La uva pierde acidez y gana azúcar gracias a la labor que ejerce la hoja con la fotosíntesis.

Muy importante aquí que no haya granizos u otras perturbaciones, ya que de tocar la uva sufriría heridas y habría que recogerla tal cual, si no queremos que se pudra, aunque no haya alcanzado la plenitud.

También que en septiembre haga calor y no llueva es vital, ya que, de llover en demasía, la uva se hincharía de agua.

A grandes rasgos y sin entrar demasiados detalles del complejo proceso biológico que sufre la planta a lo largo del año esto sería todo. Esperamos que os haya gustado 🙂