En estas fechas, los viticultores de nuestra zona ya han finalizado la poda o están a punto de hacerlo. Han ido desarrollando esta tarea durante todo el invierno, y se termina ahora, antes de la brotación. Aprovechan el frío, cuando la cepa está en estado vegetativo y la savia no circula, para llevar a cabo la labor.

En este artículo vamos a hablar de la poda de invierno o en seco, que es la que se ha realizado ahora. También existe la poda en verde, que tiene lugar después de la brotación y de la que hablaremos en otro artículo.

Los objetivos de la poda son:

  • Formar la arquitectura de la planta (poda de formación)
  • Eliminar masa vegetativa. No interesa tener demasiados sarmientos que den lugar a más racimos ya que estos no crecerán adecuadamente.
  • Gestionar la producción, reduciendo el número de yemas y por lo tanto el de racimos. De esta forma el fruto resultante será de mayor calidad y madurará mejor.
  • Facilitar las tareas del viñedo, sobre todo en el caso de la poda en espaldera. Reduciendo la masa vegetal conseguimos que la vid pueda trabajarse mucho mejor durante el año, así como facilitar la mecanización.

 

A la hora de realizar la poda, el viticultor debe tener en cuenta varios factores:

 

  • No es conveniente comenzar la poda demasiado pronto, ya que, si la planta aún no ha entrado en estado vegetativo, las hojas no han enviado a las partes leñosas sus reservas, con lo que la planta se debilitará y brotará peor y de forma tardía.
  • Si la poda se realiza una vez comenzada la brotación, los recursos de la misma ya se habrán movilizado, con lo que la planta se debilitará también.
  • No es conveniente podar cuando está helando, puesto que la madera se resquebraja más y se puede astillar. Cicatriza peor, con lo que será más fácil que sufra enfermedades.
  • Podar cuando hay un exceso de humedad tampoco es lo más adecuado, puesto que es con las heridas de la poda, cuando más enfermedades se transmiten a la madera, y la alta humedad favorece la entrada de hongos a la madera. Para evitarlo, el viticultor puede aplicar un producto donde ha realizado el corte que hace que este se selle. 

Tipos de poda

A la hora de realizar la poda existen diferentes formas de hacerlo, dependiendo del viñedo en cuestión.

  • Poda en vaso: es el utilizado cuando la cepa no tiene ningún tipo de soporte. Hay un tronco corto y tres o cuatro brazos distribuidos de forma radial. Este tipo de viñedos acarrea menos inversiones y costes de mantenimiento y la poda es más sencilla. Sin embargo puede que las uvas no tengan la exposición solar suficiente al ser de talle más bajo. 
  • Poda de formación: cuando la viña se planta, y hasta que cumple tres años, es necesario formarla, dependiendo del sistema escogido (vaso o espaldera), para conseguir que se adapte, dándole una estructura. Este proceso es crucial, ya que determinará la arquitectura de la planta.
  • Poda en Guyot: se utiliza para mejorar el rendimiento de viñas con poca producción. Se trata de dejar una vara, con unas seis – diez yemas (elemento de producción y fertilidad) y un pulgar (elemento de renovación). Todo lo demás se corta. La vara se ata al alambre de forma horizontal. Al año siguiente la vara se corta y se coge el pulgar que habíamos dejado como nueva vara, con sus yemas. Y de nuevo dejamos otro pulgar para repetir el proceso al año siguiente.
  • Poda Royat o Cordón: en este sistema la cepa tiene dos brazos, atados al alambre de la espaldera, en cada brazo, se dejan tres o cuatro pulgares con dos yemas cada uno.

La prepoda

La prepoda es el trabajo previo a la poda. Se suele realizar de forma mecánica, para facilitar la tarea. La máquina corta los sarmientos dejando sólo un trozo de los mismos, que será lo que el viticultor recorte de forma manual durante la poda.

De esta forma se facilita mucho la tarea del viticultor, ya que la máquina reduce en gran parte la longitud de los sarmientos y con ello, la masa vegetativa.

La prepoda se puede realizar también a mano, pero es un proceso costoso. La máquina ahorra mucho tiempo y esfuerzo. Tampoco es lo mismo prepodar en espaldera que en vaso, y por ello se deben usar máquinas diferentes.