En el artículo de hoy vamos a ver algunos tipos de vino más. No estarán todos los que existen, ya que hay tanta variedad que sería imposible recogerlos todos aquí, pero veremos los más comunes.

Para explicar los diferentes vinos de los que vamos a hablar hoy utilizaremos diferentes clasificaciones para entenderlo mejor:

  • Según la cantidad de azúcar que llevan:
    • Vino seco: son vinos con una concentración baja de azúcar. Para elaborarlos se deja que las levaduras conviertan casi todo el azúcar en alcohol. Presentan menos de 5g de azúcar por cada litro de vino.
    • Vinos abocados: tienen entre 5 y 30g por cada litro de vino. Son vinos a los que se les deja algo de azúcar, pero no demasiada.
    • Semisecos: entre 15 y 30g de azúcar por litro de vino.
    • Semidulces: entre 30 y 50g por cada litro.
    • Vinos dulces: más de 50g  de azúcar por cada litro.

La forma de dejar este azúcar sin fermentar y por lo tanto sin transformar en alcohol es impedir que las levaduras encargadas de esta transformación la lleven a cabo, o bien elaborar el vino con una uva que se ha dejado secar y que tiene una concentración de azúcar mucho mayor, que las levaduras no pueden transformar en concentraciones tan altas.

  • Según el contenido de gas carbónico
    • Vinos tranquilos: son aquellos en los que la presencia de carbónico es mínima y las burbujas no se perciben.
    • Vinos de aguja. En ellos se pueden notar las burbujas, sin embargo, al descorcharlo no se produce espuma, como en el caso del Cava o el Champagne. Estas burbujas se producen porque el vino conserva al ser embotellado parte del anhídrido carbónico de la fermentación de azucares propios o añadidos. Cuando el gas carbónico ha sido añadido estaríamos hablando de un vino de aguja gasificado.
    • Vinos espumosos: son aquellos que contienen gas carbónico y además se produce espuma al abrirlos debido a que dentro de la botella sufren una segunda fermentación. Dedicaré otro post a explicar cómo se elabora un vino espumoso y lo enlazaré con algunas fotografías y explicaciones de mi visita a la zona de Champagne en Francia (a la que recomiendo ir, porque es una pasada)

Es decir, en los vinos tranquilos el elaborador no deja una presencia muy perceptible de anhídrido carbónico, en los de aguja sí se deja, o se le añade, y en el caso de los espumosos la presencia de gas obedece a que una vez elaborado el vino normal, se añade azúcar y levadura de nuevo y se tapa la botella, de forma que se produce una nueva fermentación dentro de la misma. Al estar tapada la botella, el gas no puede salir, y de ahí las burbujas y la espuma.

  • Vinos especiales:
    • Vino de postre o vino dulce: la elaboración de vinos dulces de gama baja consiste en realizar una chaptalización, es decir, añadir azúcar durante la vinificación y cuando ya se tiene el volumen de alcohol deseado se detiene la fermentación añadiendo sulfitos.

Sin embargo, a la hora de elaborar vinos dulces o licorosos de calidad, lo que cuenta es la uva sea más dulce de lo normal. Dentro de este grupo encontramos:


    • Vinos de vendimia tardía: la uva se cosecha más tarde de lo habitual, con lo que concentra mucho más azúcar. En algunos casos se deja que las uvas se vean afectadas por la Botrytis, lo que le produce que los azucares se concentren aún más y además le proporciona al vino aromas de frutas al horno.
    • Vino de paja: los racimos se recogen a tiempo, pero se dejan secar varios meses. Un ejemplo es el vino de paja del Jura (Francia)
    • Vino de hielo: se elabora en regiones vitícolas frías, en Alemania, Canadá, Austria sobre todo. La uva se deja sobremadurar en la cepa hasta el invierno, y se vendimia helada. De esta forma la uva tiene gran concentración de azúcar, pero no empalagan, ya que también tienen una elevada acidez.
  • Vino fortificado o generoso: son vinos tintos o blancos a los que se les añade alcohol. Suelen ser dulces, aunque los hay secos. Contienen más de un 15% de alcohol.

Normalmente este alcohol se añade durante la fermentación, de forma que las levaduras mueren y no terminan de convertir todo ese azúcar en alcohol.Algunos ejemplos serían el Oporto (Portugal), el Moscatel (Navarra, Málaga, Valencia…).

En el caso del Jerez, el alcohol se añade justo antes de embotellar el vino, cuando ya ha fermentado y ha estado en barrica, por ello, el azúcar se convierte en alcohol en su totalidad, de ahí que sea un vino seco. Para algunos tipos de Jerez se añade de nuevo azúcar antes de embotellar.

El Madeira se caldea en barricas o cubas a una temperatura aproximada de 45ºC.

Vinos de licor: el procedimiento es idéntico al anterior, solo que en lugar de añadir alcohol neutro, se añade aguardiente. Algunos ejemplos de vino de licor serían el Cognac, Armagnac, las Mistelas (Utiel, Requena, Cheste y Sierra Nevada) etc

Y estos serían explicados a grandes rasgos algunos tipos más de vino. Espero que os haya resultado interesante y útil la explicación.

Tengo pendiente hacer una entrada un poco diferente, sobre un viaje que hice por Francia y sus diferentes zonas vinícolas, hablando un poco de los vinos que pude probar en cada una, pero también recomendando lugares que visitar y cosas que hacer allí.